APOSTAR POR AGUA RICA, MAS ALLÁ DE LOS RUMORES

Días atrás, el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, desestimó las versiones periodísticas que indicaban un retroceso en las inversiones mineras en el país y aseguró que los proyectos más importantes siguen en pie. Si bien reconoció que la crisis financiera internacional repercutió en las principales operadoras, negó cualquier parate. Recordó que en su reciente visita a Suiza, tomó contacto con las máximas autoridades de Glencore Xstrata, dueña de Agua Rica, quienes le manifestaron que el emprendimiento en tierra andalgalense se llevará a cabo. Por ahora, sin embargo, no hay un plazo concreto para el inicio de los trabajos.

En el gobierno recibieron con beneplácito esta noticia, ya que el proyecto, que tiene el estudio de factibilidad concluido, está en un virtual estado de suspenso, mientras se definen cuestiones que son externas a la provincia. La preocupación mayor está dada porque Alumbrera tiene, con suerte, dos o tres años más de vida útil, plazo que podría extenderse un poco más con el yacimiento de Bajo El Durazno, si es que la ecuación técnica-económica cierra para la empresa. Esto daría algo de “oxígeno” hasta que se inicie, según los planes oficiales, la nueva explotación.
Para la gestión que encabeza Lucía Corpacci el anterior gobierno “pecó de omisión” al no haber fortalecido las gestiones, con un contexto mucho más favorable, para permitir que el proyecto ingresara en un “punto de no retorno”, y se asegurara su puesta en marcha. Ahora se dependerá de una serie de variables imposibles de predecir. “Hoy debería haber dos mil quinientas personas trabajando. Y tendría que estarse viendo la manera de enganchar las dos operaciones”, dijo una alta fuente oficial, quien recordó el grave impacto en términos laborales y económicos que tendría la no ejecución de Agua Rica.