NUEVO CASO DE VIOLENCIA EN ANDALGALÁ: ¿NO HAY LÍMITES? (Redacción de Radio Mega Andalgalá)

RADIO MEGA 98.5 MHz - Lamentable e inexplicablemente la delincuencia juvenil es hasta el momento un fenómeno imparable y uno de los tremendos problemas criminológicos que más está creciendo en nuestra preocupada sociedad. Quienes tenemos la misión de estar en contacto con los buenos valores, la identificamos perfectamente como una acción totalmente negativa desde todo punto de vista, y que va a lo contrario fijado por la ley y a las buenas costumbres creadas y aceptadas hasta por los pueblos desamparados, como es el caso de Andalgalá.
Este despreciable flagelo es una enfermedad social que pone en serio riesgo nuestra seguridad integral pues se extiende desde los rincones más alejados de los centros urbanizados hasta los distritos más alejados, desde las familias poderosas en lo económico hasta las más pobres, es un dilema que afecta a todos los estamentos sociales, y, lo peor de todo, gracias a la ineficacia de quienes nos gobiernan, nos ha invadido la sensación de que nadie le puede poner límites a quienes de manera compulsiva se dedican a transgredir las normas.
Un nuevo caso, y van... de delincuencia juvenil sacude a la Perla del oeste como consecuencia de una brutal y cobarde golpiza que sufrió una persona mayor de edad y de apellido Perea, siempre trabajadora, responsable y digna, padre del joven y pujante empresario de la construcción Rúben Perea, quien se vió sorprendido en horas de la madrugada de hoy por un grupo de malvivientes, por utilizar un término que no genere censura, que a fuerza de golpes de puño y un arma blanca, lo atacaron en su domicilio particular ubicado en barrio Capillanía, para luego robarle diversos objetos de valor.
Sin adentrarnos en el suceso en sí tenemos que reconocer sinceramente que este acontecimiento desgraciado nos involucra a todos, porque directa o indirectamente somos responsables por los menores y no tanto, que movilizados por la droga, el alcohol, la falta de amor, y otros factores más, delinquen abiertamente sin que nadie se atreva a controlarlos. ¿Hasta cuándo? En buena hora que la gobernadora de la provincia, por medio del ministro de gobierno Gordillo le haya dicho casi inmediatamente a familiares de la víctima que se encargará personalmente del asunto, pero no alcanza!
Hoy tenemos un vacío legal en nuestro departamento a partir que hay autoridades judiciales que parecieran mirar para otro lado en beneficio de los autores de violencia, delincuencia y tanto más que está terminando por destruir nuestro tejido social, tan martirizado en estos últimos años por otros motivos que no vienen al caso mencionar. Es decir, la gente de bien que hay en Andalgalá cree que, por ejemplo, tenemos una fiscal con fecha de vencimiento, totalmente inactiva, porque da la impresión que no se anima a involucrarse y comprometerse con estos temas y las causas se terminan cayendo, provocando una justa indignación y ganas de hacer justicia por mano propia en la indefensa población local.
Entonces, hoy le tocó a Perea, mañana le tocará a tal o cual, pasado a otros, y esta situación se ha convertido en una sumatoria de irresponsabilidades que nace desde el hogar hasta las máximas autoridades judiciales, pasando por el intendente, las escuelas del medio, los medios de comunicación, todos, sin excepción alguna, porque cada uno desde su humilde posición es concienzudamente responsable de lo que hace tiempo viene ocurriendo en esta ciudad.
Si no asumimos que contra la delincuencia tenemos que luchar entre todos, mancomunadamente y sin ningún tipo de tapujos, seguiremos perdiendo la batalla contra la inseguridad, que en definitiva, es lo peor que como andalgalenses nos puede pasar. ¿Estamos dispuestos a pagar este precio?